02/09/2019 - Saladillo VOLVER

La laguna Indio Muerto cumple 58 años

La historia

Cuenta la leyenda...

A orillas de la Laguna Indio  Muerto se encontraba el abuelo Pepe y su nieto Julian pescando.

-Abuelo, abuelo porque se llama Indio muerto- dice Julian muy ansioso

-Julian, es una historia muy larga de contar- expresa el abuelo- quizás te aburras

-No, no, quiero saber de que se murió el indio

-Shhhh, shhhh, vas a espantar a los peces

-Pero abuelo, hace un rato largo que estamos y no se pesca nada,  contame, contame.

-No insistas, es una larga historia y no la recuerdo

-Abuelo hace memoria, porfi.

-Ah! Julian, bueno esta bien, tratare de recordar.

Era un día como hoy hace 160 años, aun no se había fundado el actual partido de Saladillo.

Nahuel, el jefe de la tribu que habitaba el humedal del "Indio Muerto" (aunque en aquel entonces todavía no se llamaba así), salió a pescar como todos los días al amanecer, luego de despedirse de su familia, armado de sus redes y lanzas cuidadosamente afiladas por su hijo Nahuel "el chico". Sin mirar hacia atrás Nahuel enfilaba su canoa diariamente aguas abajo por el arroyo, luego se internaba  en los juncales y cañadas para desplegar sus redes y trampas. La laguna no era profunda, pero presentaba verdaderos laberintos, en donde cualquiera podía perderse con facilidad. El viento arreciaba y formaba olas que rompían adentro de la embarcación. La salitre cuarteaba la piel quemada de Nahuel, sin embargo, las condiciones climáticas no lo amedrentaban, a veces su esposa Nehuen le imploraba que se quedara, ya que no solamente existían los peligros naturales como el clima y las especies ponzoñosas como la víbora de la Cruz, que merodeaba por los bañados...  los criollos ya frecuentaban aquellas geografías en busca de verdeos de para el ganado. Aquellos no veían con buenos ojos a los habitantes originarios.

Nahuel volvía diariamente a su hogar al atardecer, sus hijos  esperaban ansiosamente ver como la estela de su canoa cortaba la superficie del agua, signo de que el regreso estaba cerca. Ellos, especialmente su hijo mayor que seguía sus pasos atentamente, ayudaban a desembarcar el fruto de la jornada de trabajo.

Esto fue así hasta que aquel cálido día de verano, las aguas del salobre arroyo ya no se vieron agitadas por las ondas de la canoa, al igual que el sonido de los remos de Nahuel, no volvieron a escucharse.

Esa noche, los hijos y la esposa de Nahuel se miraron... no fue necesario decir nada, lo peor había sucedido... 

Cómo llegar:

la Laguna Indio Muerto se ubica a 20 kilómetros de Saladillo y a 170 de Capital Federal por ruta 205. En el kilómetro 166,5 de la Ruta Nº 205 se encuentra el acceso a la laguna debiendo transitar 5 kilómetros de camino de tierra.

Características: con 1.300 hectáreas y una profundidad máxima de 2 metros, sus costas son bajas, barrosas, inundables y su fondo de barro liviano. Es de agua salobre, y su nivel depende del Arroyo Vallimanca.

Especies deportivas y flora acuática: pejerreyes, dentudos, bagres, lisas, tarariras y carpas. Juncales emergentes, duraznillos y totoras. Gambarrusa y cola de zorro sumergidas.

Servicios de Embarcación: hay más de 50, se remolcan y bajan lanchas.

Observaciones: el club local tiene sede con proveeduría, cantina, venta de carnada y equipos, quincho, luz eléctrica, camping con sombra, y teléfono público. También hay un camping con buena sombra, baños, agua caliente, reparo, fogones y 2.500 metros de costa para pescar. Solo practicar la pesca deportiva. Otros servicios en Saladillo.

Teléfono: Dirección de Deportes y Recreación de Saladillo - Tel: (02394) 45-3030.

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